Viviana
Haeger desapareció el 29 de junio de 2010 y a los 42 días apareció muerta en su
propia casa. Jaime Anguita pasó casi dos años en prisión preventiva, y al cabo
de un mes de juicio, en septiembre del 2017, no se acreditó su responsabilidad
en el crimen. El Tribunal Oral de Puerto Montt declaró autor de su asesinato,
robo con homicidio, a José Pérez Mancilla.
Rodrigo
Fluxá, periodista de la Universidad de Chile y autor de libros como “Solos en
la noche. Zamudio y sus asesinos”, “Crónica Roja”, además de varios otros
libros y trabajos de investigación periodística, publica un libro sobre el caso
del homicidio de Viviana Haeger, llamado “Usted sabe quién” (2019), por la Editorial
Catalonia. El título del libro proviene de la propia versión del asesino de la
víctima, quien en su declaración señaló, ante la consulta de Viviana Haeger,
por querer saber quién lo había enviado para matarla, él le contestó “Usted
sabe quién”.
El
libro trata de notas sobre el homicidio de Viviana Haeger, escritas por el
autor, donde se puede leer como un thriller policial o un diario de vida de
toda la investigación hasta su juicio y veredicto. Con todo esto se pueden
sacar muchas conclusiones al respecto, como los constantes errores cometidos
por la PDI, por ejemplo, dar a conocer desde los primeros días que Jaime
Anguita, esposo de Viviana, tenía su teléfono intervenido. Datos como esos
serán conocidos en el libro. En sus 344 páginas, Rodrigo Fluxá expone todos los
datos posibles, conversaciones, entrevistas, transcripciones de llamadas
telefónicas, declaraciones de testigos, declaraciones de los detenidos,
defensas de los abogados, trabajo de la fiscalía y otros antecedentes, como las
conversaciones que tenía con una visitante de los tribunales, quien jugará el
rol de nosotros, los lectores de este libro, al presentarse del lado de la
galucha, con una elección del veredicto muy bien definida. Dentro de las
transcripciones de llamadas telefónicas se encuentra una que es chocante, ya
que se puede buscar el audio por internet:
Muñoz
(comisario): ¿Aló?
Anguita:
¿Aló, don Jaime?
Muñoz:
Si.
Anguita:
Mire, venga urgente a la casa.
Muñoz:
¿Cómo?
Anguita:
Venga urgente a la casa.
Muñoz:
¿Qué le pasó?
Anguita:
Está aquí en la casa.
Muñoz:
¿Quién?
Anguita:
Viviana.
Muñoz:
No esté leseando. ¿Está ahí?
Anguita:
Pero está muerta.
Muñoz:
¿Adónde? ¿En la casa?
Anguita:
En el entretecho.
Muñoz:
No esté leseando.
Anguita:
Sí.
Muñoz:
Voy pa’ allá.
Anguita:
Venga, por favor.
Muñoz:
Ya.
La
narrativa del libro es muy amena, ya que nos va interpelando, para interactuar
con el juicio, ya que nos hace mucho jugar con la lógica, frente a las pruebas,
declaraciones, etc., y que muchas veces no tiene nada que ver con las
resoluciones de los jueces, incluso, con el trabajo de la defensa, uno se
comienza a convencer de que las pruebas en contra de Anguita no son tan
concluyentes y así podremos entender cómo funciona el sistema procesal chileno.
Este
trabajo lo comienza a realizar desde el año 2015, producto de lo mediático del
caso, llamándolo como un “caso de matinales”. De esta manera viaja a Puerto
Varas y comienza a conocer todo el contexto de donde se realizó el crimen, pero
también del trabajo de las policías, con las críticas a la labor que van
realizando, como el exceso de ceremonia con la cual trataban a Jaime Anguita,
el principal sospechoso del crimen. Sobre eso de ser sospechoso, no solamente
era por el lado de las policías, sino también por el de la familia de la
víctima. Pero uno de los principales aciertos fue poder entrevistar al propio
Jaime Anguita, la que fue tan profunda, que fue utilizada en el mismo juicio.
La
manera en que se conoce quién es el asesino y que por su propia declaración se
le comienza a llamar “el sicario”, señala un conjunto de incongruencias que
enredan aún más el caso y además va creando una especie de crítica por la
manera en que las policías se enteran de quién fue realmente el asesino, lo que,
junto con el hallazgo del cuerpo, reafirma el mal trabajo de las policías que
perjudicaron el caso para la fiscalía.
En
definitiva, el libro es un excelente texto, ya que expone el tratamiento que le
dan los medios de comunicación a los casos con un alto nivel de repercusión
para la opinión pública en la actualidad, donde la mayoría de las personas
daban por seguro que Jaime Anguita era quien mandó a matar a su esposa, pero la
justicia es quien determina las sentencias y pueden ser muy contrarias a lo que
la opinión pública “espera”. El libro sirve además para entender cómo se
realizan las investigaciones en Chile, los problemas que se presentan, debido a
errores que, aunque sean mínimos, pueden causar un gran vuelco a la
investigación y, además, pone en evidencia lo poco que conocemos sobre el
sistema judicial. Todo esto y muchos otros detalles sabrosos lo hacer ser un
libro altamente recomendable.
¿Dónde conseguirlo?
En las principales
librerías del país y en formato digital en:
https://play.google.com/store/books/details/Rodrigo_Flux%C3%A1_Usted_sabe_qui%C3%A9n?id=W6CeDwAAQBAJ
Hola.
ResponderEliminarNo conocía el libro y por el momento no creo que lo lea, tengo demasiados pendientes, pero gracias por la reseña.
Por cierto, acabo de encontrar tu blog y me quedo por aquí. Te invito a pasarte por el mio.
Nos leemos.